Mostrando entradas con la etiqueta Lucas Di Pascuale. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lucas Di Pascuale. Mostrar todas las entradas
30 de noviembre de 2008
24 de octubre de 2008
13 de octubre de 2008
23 de septiembre de 2008
5 de septiembre de 2008
29 de julio de 2008
Pablo Lucas
juan azul gris amigo pez garabato juntos teta pelo pincel paleta país ideología lüpertz
sueños ojo barrilete un matecito amargo crear manos procrear mar coger queja grito
tom waits tango la cañada chicle letras pepe galleta vereda acción valijas
pernambuco mural un clavo desvestirla un anillo lunar tela sombrero esquina niño
fumaba impaciente libro trazo alas gordo flores lluvia viento cagón bicicleta aguada
pucho feca guitarra manyín dormir la siesta viaje sin sostén una minita
y un tipo los cuadros la calle la vitrola de la vieja
Texto perteneciente al catálogo de la muestra que
Pablo Scheibengraf y Lucas Di Pascuale realizaron en 1991
en el Pabellón Argentina de la Ciudad de Córdoba,
mientras cursaban juntos el segundo año
de la Escuela de Artes de la UNC.
sueños ojo barrilete un matecito amargo crear manos procrear mar coger queja grito
tom waits tango la cañada chicle letras pepe galleta vereda acción valijas
pernambuco mural un clavo desvestirla un anillo lunar tela sombrero esquina niño
fumaba impaciente libro trazo alas gordo flores lluvia viento cagón bicicleta aguada
pucho feca guitarra manyín dormir la siesta viaje sin sostén una minita
y un tipo los cuadros la calle la vitrola de la vieja
Texto perteneciente al catálogo de la muestra que
Pablo Scheibengraf y Lucas Di Pascuale realizaron en 1991
en el Pabellón Argentina de la Ciudad de Córdoba,
mientras cursaban juntos el segundo año
de la Escuela de Artes de la UNC.
24 de julio de 2008
3 de julio de 2008
20 de junio de 2008
Coro
El sonido del coro cruzaba las aguas, y sentí el salto de aquel antiguo impulso, que he experimentado toda la vida, de dejarme llevar arriba y abajo por el rugido de muchas voces ajenas cantando una misma canción, de dejarme llevar arriba y abajo por el rugido de una alegría, de un sentimiento, de un triunfo, de un deseo, casi sin sentido.
Virginia Woolf, Las olas
6 de junio de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








